Son muchas las opciones a la hora de pensar en el vestido de novia. Es conveniente comenzar a mirar el vestido con cinco o seis meses de antelación porque probablemente habrá que visitar muchas boutiques, ateliers o diseñadores antes de encontrar el vestido adecuado, o en el caso de que nos decidamos por un vestido hecho a mano, esto lleva mucho tiempo y hay que dejar un cierto margen para posibles arreglos o detalles de última hora.
Las telas más utilizadas para la hechura del vestido de novia, son: gasas, tules, sedas, rasos, crepes, encajes, etc., y dependen de la época del año en que ésta se celebre. La elección de la tela y del modelo va a depender de muchos aspectos, pero el más importante es que la novia se identifique y se sienta cómoda, ya que es uno de los momentos más importante en la vida de una mujer.
¿Cuál es el vestido adecuado para cada época del año?
Para la temporada Primavera-Verano, conviene elegir un vestido suelto y fresco, sin mangas o con mangas cortas y en telas como la seda o el algodón con sus diferentes matices.
Para la temporada de Otoño-Invierno aconsejamos un vestido sin mangas acompañado de una chalina o chaquetita. |