Cuando termina la ceremonia civil, todos los invitados esperan con ansiedad el momento en que los novios salgan a la calle para arrojarles una lluvia de arroz encima. Es un ritual que se repite de un casamiento a otro. Pero… ¿Sabés porqué se realiza? Si bien hay muchas versiones de su origen, la mayoría coincide que fue iniciada en oriente. Se arroja arroz en representación de la semilla, para simbolizar el deseo de que la pareja sea fértil y tenga pronta descendencia y prosperidad.
Pero desde diferentes orígenes y culturas los deseos hacia los recién casados cobran distintos significados. En la antigüedad, se dice que se arrojaban otros alimentos como granos de cebada, harina, confites, almendras y Granos de Trigo (Inglaterra). En la actualidad también se les tira a los novios pétalos de rosa y arroz de colores.
En definitiva, los invitados siempre cumplen con el ritual de brindarle los mejores deseos a quienes se han consagrado como marido y mujer, al grito de ¡vivan los novios! y acompañado por múltiples aplausos.
|